Por: Diego Albert García Soldevila , Andrés Menéndez Mota, Diego Rafael Barajas Jiménez, Karina Martínez Navarrete.
Famosos actores y cantantes llevan este estilo de vida que se ha vuelto popular entre jóvenes universitarios, pero muy pocos conocen los riesgos que conllevan las dietas vegetarianas y/o veganas.
«“El hombre puede vivir y estar sano sin que tenga que matar animales para alimentarse. Si come carne se hace culpable del asesinato de los animales, sólo para dar gusto a su propio paladar.”»
— León Tolstoi.
Laura Ivette Rojas, estudiante de Comunicación Organizacional de séptimo semestre, ha sido vegetariana durante los últimos seis años, y eligió este estilo de vida después de una traumática experiencia en su infancia. «Durante un viaje al pueblo de mi papá, muy cerca de Pachuca, escuche que alguien gritaba muy, muy fuerte. Entonces una niñita me dijo “¿ya escuchaste?, están matando a un puerco?”. Sentí horrible, muy muy feo. A partir de ese momento dije que ya no más, ya no quería saber nada del consumo de carne».
Valeria Guillén, estudiante de la misma opción terminal, se decidió por una dieta vegetariana por cuestiones éticas, además de la influencia de una amiga. «No creo que deban sufrir los animales, y la producción de carne contamina el medio ambiente». Antes de comenzar con su dieta, Valeria había visto algunos documentales sobre la industria de la carne, como Food Inc.
Por su parte, Amalia Del Valle, estudiante de 21 años de la carrera de Relaciones Internacionales, comenta que desde hace seis meses sigue una dieta apegada al vegetarianismo, y desde hace dos está tratando de cambiar su estilo de vida por completo, al pretender consumir solo productos veganos. La principal razón por la cual decidió seguir dicho nuevo estilo de vida, menciona, se debe a que se informó acerca de lo que hay detrás de la industria de la ganadería, en la producción de carnes y lácteos, de modo que su decisión viene respaldada por una conciencia ecológica y empatía hacia los animales.
La cantidad de jóvenes que han volteado al vegetarianismo para mejorar su vida ha ido en constante aumento. Las razones van desde lo ético y moral, atravesando cuestiones de salud e incluso por recomendación de otra persona. De acuerdo con información de la revista Forbes publicada en julio del 2018, el 20% de los mexicanos han reducido o eliminado el consumo de carne y/o alimentos de origen animal en sus dietas.
El mismo artículo, sustentado con datos de GourmetShow –una empresa dedicada a la organización de festivales y concursos gastronómicos por todo México–, asegura que el 60% de las personas con tendencias vegetarianas o veganas han cambiado sus hábitos de consumo alimenticio por una variedad de razones biológicas:
-Al no consumir grasas animales ni colesterol, hay menos probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares en el futuro.
-Previene el cáncer de colon, mama, estómago, próstata y pulmón.
-Ayuda a controlar y bajar de peso.
Dentro de su dieta, Laura menciona que lo único que consume de origen animal son mariscos o pescados, además de algunos productos lácteos como queso o yogur. En cambio, Valeria ha eliminado todos estos alimentos de su dieta. Por su parte, Amalia menciona que hay una diferencia entre el vegetarianismo y el veganismo, motivo por el cual, en cuanto empiece con una dieta vegana, piensa acudir con un médico. “En el vegetarianismo todavía puedes consumir ciertos productos de origen animal que has comido toda tu vida pero cuando entras al veganismo dejas muchos productos que eran parte de tu vida desde hace años”.
Y es que, por al menos en la práctica, existen múltiples tipos de vegetarianismo. Algunas dietas son más estrictas que todas, pero la gran mayoría tiene en común el rechazo al consumo de carne animal de cualquier tipo.

Por otro lado, también se menciona que otro factor decisivo para llevar un estilo de vida vegetariano/vegano es moral: la preocupación por los derechos de los animales. Según la revista digital Gastrorama Mx, especializada en temas relacionados a la ecología y estilo de vida vegetariano, las personas que se autodenominan como vegetarianos son aquellas que no consumen ningún producto derivado del sufrimiento o la muerte de los animales.

Anteriormente, de acuerdo con el informe “Estudio Global sobre Salud y Percepciones de Ingredientes” de Nielsen Ibope de 2016, México se posicionó como el país de América Latina con más habitantes veganos al tener 9% de practicantes, comparado con el 4% del resto de la región, un incremento del 11% en solo dos años.
De acuerdo con las cifras antes mencionadas, es claro que hay una tendencia en ascenso dentro de la población mexicana para adaptar una dieta vegetariana/vegana. El mismo vegetarianismo es prominente, es una moda que se ha expandido gracias a estrellas como Gwyneth Paltrow, Brad Pitt o Angelina Jolie, que han realizado campañas para GreenPeace promoviendo un consumo ético de los productos animales.

El portal web de noticias de la BBC Mundo logró un acercamiento con una integrante de la Asociación Británica de Dietistas, Catherine Collins, argumentando que el veganismo es un estilo de vida que ha ido incrementándose en la última década.
Entrevista de BBC Mundo a Catherine Collins: https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/05/160520_salud_dieta_vegana_riesgos_il
Collins mencionó que en la minoría de los casos las personas que siguen una dieta carente de carne y productos animales saben cómo compensar las vitaminas, minerales y proteínas que se obtienen de los productos lácteos, ya que no conocen en su totalidad los riesgos y las opciones que tienen para alimentarse.
Sin embargo, la doctora Collins rescató el hecho de que la gente que empieza a seguir una dieta como lo es el veganismo por moda, no conoce los respectivos riesgos, ni mucho menos sabe cómo llevar a cabo una buena alimentación para complementar todos los nutrientes que se obtienen de los animales. Ya que las personas están sujetas a no consumir las suficientes proteínas, vitaminas y nutrientes que el ser humano debería ingerir.
Riesgos de una dieta desinformada.
En el caso de Laura, la estudiante de Comunicación Organizacional no va a consulta con nutriólogos de manera frecuente, y eso le provoca problemas en su planeación de dieta. «Cuando no tengo tiempo para preparar mi comida, terminó comiendo cosas en la calle, como pan, enchiladas o chilaquiles. Casi siempre trato de prepararme tortas o sandwiches con muchos quesos, lechuga, jitomate y aguacate. En las mañanas me hago mi avena con canela, pero sólo si tengo tiempo».
Igualmente, Valeria reconoce que el giro a esta dieta vegetariana fue tomado sin consulta previa con especialistas. «Me tomó seis meses ir al nutriólogo, que me puso una dieta vegetariana especializada, y cada seis meses voy al médico a hacer chequeos generales».
En una participación con la BBC Mundo, el presidente de la Sociedad Española Dietética y Ciencias de la Alimentación, Jesús Román menciona que seguir una dieta vegana es muy complicado, ya que se debe adoptar con los conocimientos suficientes. En dicha entrevista destaca que cuando se elimina un grupo de alimentos, hay una serie de nutrientes que con dificultad se pueden obtener de los vegetales.
Entrevista de Jesús Román con BBC Mundo: https://www.bbc.com/mundo/noticias-39431120
Valeria asegura que estos presuntos problemas que puede acarrear una dieta vegetariana solo son resultado de desinformación. «Una vez que investigas y te informas muy bien, creo que puedes ver que muchos de los riesgos del vegetarianismo son mitos. Cuando comencé con la dieta me decían que podía tener desequilibrio hormonal… que a las mujeres no se les baja la regla, solo es desinformación», comenta en entrevista.
En este sentido, Amalia menciona que, durante los seis meses que ha seguido la dieta, no ha tenido algunos síntomas que hayan afectado contra su salud, más allá de haber tenido retrasos en su periodo menstrual al igual que algunas de sus amigas. Sin embargo, considera que esto no tiene fuertes implicaciones en su vida.
Lo cierto es que, con estas dietas vegetarianas, una de las vitaminas de carácter fundamental que se obtiene de los productos de origen animal es la Vitamina B12, esencial para tener glóbulos rojos sanos, mismos que ayudan a prevenir la anemia. La ausencia de esta vitamina es peligroso a largo plazo, por lo cual Román menciona que se deben ingerir los suplementos necesarios para lograr complementarla.
Por cuestiones de salud, Laura debería comer carne, pero eso no le impide seguir con su dieta. «Algunos médicos me han dicho que por mi tipo de sangre, que es O positiva, debería comer carne. Sin embargo, he estado muy bien; el aguacate, la soya o los frijoles, legumbres y también la avena me ayudan a sustituir las proteínas y grasas de la carne».
Román finalmente apunta que las proteínas que se encuentran en mayor medida en la carne ayudan a construir y regenerar los músculos, los órganos, la piel y los huesos del cuerpo humano, de modo que si se consumen vegetales, se debe de seguir con cuidado el consumo de productos que ayuden a obtener las proteínas suficientes para sustituirlas.

Con relación a los peligros de este tipo de deficiencias de B12 en una dieta vegana desinformada, Eduardo Velásquez Espinoza el especialista en Ciencias Farmacéuticas (QFB) y responsable en jefe del área de farmacovigilancia del Hospital San Ángel Inn Chapultepec, encargada de la detección, evaluación y prevención de riesgos secundarios en medicamentos describe que en su experiencia con prescripciones para pacientes veganos existen muchos riesgos nutricionales de no tener asesoría correcta.
Comenta en entrevista que en caso de no poder acceder a una prescripción de un suplemento de B12 pueden existir dificultades como «niveles negativos de colesterol, deficiencia de vitaminas, ácidos grasos, calcio, hierro y proteínas, hasta hemos tenido casos de personas con niveles negativos de insulina, y en casos extremos se puede llegar a tener anemia». En estos casos, el diagnóstico de anemia que llegan a padecer las personas que tienen una mala alimentación vegetariana o vegana, es la megaloblástica, la cual se padece cuando en el sistema sanguinario hay un recuento de glóbulos rojos no acordes con una alimentación balanceada.
Además de dicho tipo de anemia, Eduardo menciona que al no tener dichos niveles adecuados de proteínas y vitaminas, se pueden llegar a generar con el paso del tiempo un sinnúmero de patologías que actúan directamente a nivel cerebral, y que van desde demencia senil hasta Alzheimer, por mencionar las más graves. Asimismo, se pueden correr riesgos en la vida diaria como nauseas, mareos repentinos, ansiedad e incluso dolores constantes de cabeza.
La importancia del consumo de la vitamina B12
De acuerdo con MedLine Plus, la vitamina B12 ayuda a la formación de los glóbulos rojos en la sangre, y ayuda en el estado del sistema nervioso central. Al igual que las otras vitaminas del complejo B, su principal función es el metabolismo de las proteínas.
El cuerpo humano necesita de ciertos nutrientes para tener un funcionamiento óptimo, según explica el vocal de Comunicación de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, Francisco Botella; hay cinco nutrientes que son esenciales para el crecimiento, la reproducción y la buena salud: las proteínas, los carbohidratos, los lípidos, las vitaminas y los minerales.
Estos componentes se pueden encontrar en diversos productos alimenticios y necesitan consumirse en ciertas cantidades —dependiendo de la fisonomía del individuo— para no perder musculatura y rendimiento cerebral. Según María Fernanda Sandoval, nutrióloga especializada en dietas vegetarianas y veganas por la Universidad Iberoamericana; es cierto que en la carne hay determinados nutrientes que son esenciales; sin embargo, también es cierto que estos pueden reemplazarse por otros complejos vitamínicos encontrados en alimentos que no son de origen animal.
En su estado natural, la vitamina B12 se consigue a través de productos de origen animal. Los múltiples alimentos que contienen esta proteína incluyen diferentes tipos de carne: roja, pescado, aves, mariscos, etc.; asimismo, también se encuentra en huevos y productos lácteos, como la carne, leche, queso o yogurt. Para el caso de los vegetarianos, las principales fuentes de vitamina B12 son cereales como el arroz, trigo, amaranto, avena y la quinoa, esta última es reconocida como un súper alimento, gracias a su alto contenido en nutrientes y minerales, como el zinc, hierro y calcio.
Entre los practicantes de las dietas vegetarianas y sus variantes, es muy común tener deficiencia de vitamina B12. Estos niveles bajos ocurren cuando el cuerpo no recibe –o en su defecto, no puede absorber–, las cantidades necesarias que necesitan la sangre y el sistema nervioso de esta vitamina. Además, la vitamina B12 es indispensable para metabolización de grasas, carbohidratos y proteínas en el cuerpo.
Fuera de la dieta rica en alimentos de origen animal, incluyendo la carne, los vegetarianos tienen una alternativa para la vitamina B12: los complejos y suplementos multivitamínicos, productos incluyen diferentes vitaminas del complejo B, como el niacina, riboflavina, vitamina B6 y magnesio, que al ingerirse al mismo tiempo que la vitamina B12, mejoran su absorción en el cuerpo. Estos multivitamínicos pueden aplicarse por medio de pastillas, inyecciones o diferentes tipos de gel, como el nasal.
Gracias a esto, hay un fuerte auge de estas dietas enfocadas al consumo de frutas y verduras como base principal. Sin embargo, muchos practicantes de este estilo de vida no conocen cuáles son los auténticos beneficios a la salud que puede generar el consumo de productos orgánicos, y dejan de consumir proteínas, vitaminas y otros nutrientes importantes para el cuerpo, que solo se consiguen en las grasas de productos de animales, como la vitamina B-2 y ácidos grasos Omega-3.
Informarse es la clave.
Como se retrata a partir de las entrevistas presentadas en los bloques anteriores, la importancia a nivel biológico y nutricional que conlleva el consumo de la vitamina B12 así como de otros suplementos básicos previamente mencionados es tan vital como el acercamiento a un profesional de la rama de la nutrición. En el caso del testimonio de Maria Fernanda Delgadillo estudiante de séptimo semestre en la carrera de Derecho (CU), fue a través del asesoramiento de un nutriólogo especializado en veganismo que ella pudo establecer con claridad los límites y las cantidades de alimentos para consolidar una dieta balanceada y vegana.
Haz click en este ENLACE para acceder a uno de los fragmentos de la entrevista a ‘Mafer’ Delgadillo y su acercamiento a una dieta vegana informada.
Las dietas vegetarianas no funcionan para todas las personas. En el caso de Maria Fernanda, las consultas previas con nutriólogos, médicos y expertos en el tema la llevaron a planificar una dieta acorde a sus necesidades biológicas. Su experiencia es una muestra de lo que una dieta vegetariana puede lograr, siempre que se tome con seriedad y con una completa investigación previa.
